El presidente Abelardo De La Espriella pidió a la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, frenar el aumento de 47 pesos en la gasolina que estaba previsto para octubre. La decisión había sido anunciada por los ministerios de Minas y Hacienda y estaba atada a la actualización del precio que se reconoce a los productores de etanol, un componente que se mezcla con el combustible en Colombia. También influye el precio internacional del petróleo. La orden del mandatario fue directa: revertir el alza mientras se buscan soluciones de fondo.
La reunión urgente y el llamado a la transparencia. Para eso convocó una reunión urgente con la ministra. La idea es que las entidades del Gobierno trabajen juntas y encuentren una salida que evite el golpe inmediato al bolsillo de los ciudadanos. En una declaración pública, De La Espriella fue claro: “Le he pedido que revierta el aumento correspondiente a octubre, mientras buscamos soluciones permanentes para afrontar la subida del precio internacional del petróleo y su impacto en la gasolina”. También insistió en que el Gobierno debe explicar con transparencia cómo se forma el precio y qué factores inciden antes de tomar decisiones.
“Nuestro primer deber es con el ciudadano”. El presidente subrayó que su prioridad son los ciudadanos. “Nuestro primer deber es con el ciudadano”, dijo. La reunión con la ministra será clave para definir si el aumento se frena y qué medidas se adoptarán para estabilizar el precio de los combustibles en el país. Mientras tanto, el Gobierno estudia alternativas permanentes para enfrentar la volatilidad del petróleo y su impacto en la economía de los colombianos.