Iris Paola Colón Polo cumplió 30 años y lo celebró como se celebran los momentos que importan: rodeada de familiares y amigas, entre risas, abrazos y esos instantes que se guardan para siempre. Las fotos de esa noche la muestran feliz, soplando las velas, compartiendo con quienes quería. Horas después se fue a dormir. Y ya no despertó.
La mañana que nadie esperaba. Sus familiares notaron que no se levantaba. Al entrar a su habitación, la encontraron sin vida en su cama. La noticia cayó como un balde de agua fría en Concordia, Magdalena, donde Iris Paola era conocida y querida. Nadie entiende cómo alguien que hace unas horas estaba celebrando su vida, ahora ya no está. No hay explicación. No hay palabras. Las causas de su fallecimiento no han sido informadas oficialmente.
Un dolor que apenas comienza. Hoy, las fotografías de esa última fiesta se convirtieron en recuerdos imborrables. Las risas, los abrazos, los brindis. Todo quedó guardado en la memoria de sus seres queridos. La comunidad de Concordia llora su partida y acompaña a su familia en un dolor que apenas comienza. Iris Paola se fue, pero su alegría queda. Que en paz descanse.