Leidy Tatiana pidió disculpas públicas y aclaró que el incidente ocurrió hace aproximadamente tres años, no en la fecha en que se difundió el material
Esta semana se dio a conocer un video en el que una situación de intolerancia quedó registrada en el sector de Alto Boquerón, sobre la vía que comunica a Dosquebradas con Santa Rosa de Cabal, en Risaralda. En las imágenes se observa a una mujer destruyendo el puesto de una vendedora de jugos, quien vio afectado su medio de trabajo. Según la publicación que difundió el video, la mujer que realizó la acción es otra vendedora del lugar, quien le reclamaba por estar vendiendo en la misma zona. El hecho generó rechazo en redes sociales, donde usuarios cuestionaron la agresividad y la actitud desafiante que se le atribuye a la protagonista.
Sin embargo, esta semana también se conoció la versión de Leidy Tatiana, la mujer señalada. Ella manifiesta que el video corresponde a un incidente ocurrido hace aproximadamente tres años. Reconoce haberse equivocado al tumbar el puesto de la otra vendedora, explica que reaccionó indebidamente ante provocaciones previas y enfatiza que es un ser humano que asume su error. Señala además que tras ese suceso no se presentaron nuevos altercados con las personas involucradas y desconoce por qué el material fue publicado apenas hace unos días.
La situación más delicada tiene que ver con su seguridad. A raíz de la publicación, Leidy Tatiana ha recibido amenazas de muerte de manera reiterada. Denuncia que personas en motocicleta han pasado exhibiendo armas de fuego y exigiéndole abandonar el puesto bajo amenaza de atentar contra su vida y la de su hijo menor. También informó que recibió una citación oficial de la Fiscalía General de la Nación, la cual firmó y a la que manifestó su total disposición de asistir para responder conforme a la ley.
Leidy Tatiana se describe como madre soltera, cabeza de hogar y sin red de apoyo económico, con la responsabilidad exclusiva de mantener a su hijo. Ofreció disculpas públicas a quienes se hayan sentido ofendidos por los hechos del pasado y pidió que se le permita trabajar honestamente en su puesto desde tempranas horas, sin hostigamientos. Como parte de la mediación, se hizo un llamado a la coexistencia pacífica entre vendedores y a evitar confrontaciones, recordando que la afluencia de clientes en puestos vecinos también puede beneficiar a todos por visibilidad. No