Un hombre terminó en un centro asistencial después de ser atacado por una multitud en plena avenida 30 de Agosto, en Pereira. Todo quedó grabado. Las imágenes, que ya circulan en redes sociales, muestran el momento exacto en que varias personas lo rodean, lo golpean con palos y le lanzan piedras. El casco que llevaba puesto lo salvó de lesiones aún más graves. La razón: al parecer, lo señalaron de intentar hurtar una motocicleta.
El video que lo cambió todo. Los golpes no pararon. La gente, indignada por el presunto robo, siguió atacándolo mientras él intentaba cubrirse. El video se volvió viral en cuestión de minutos. Y aunque la indignación por la inseguridad es real, el desenlace deja una lección incómoda: la justicia por mano propia puede terminar con una vida.
La investigación. La Policía ya inició las investigaciones para esclarecer los hechos e identificar a quienes participaron en la agresión. Las autoridades reiteraron el llamado a no tomar justicia por mano propia. Ante cualquier hecho delictivo, la recomendación es alertar a la Policía y permitir que sean las autoridades competentes las que actúen. Porque la línea entre la indignación y la barbarie es más delgada de lo que parece.