Vanessa Isabel Vera, de 46 años, murió tras permanecer dos días en una Unidad de Cuidados Intensivos por las graves heridas que sufrió cuando intentó intervenir en un presunto caso de violencia intrafamiliar en el barrio Barrancas, localidad de Usaquén. Su fallecimiento fue confirmado el lunes 19 de octubre por sus familiares y la Secretaría Distrital de la Mujer.
Según los testimonios de familiares y personas cercanas, la situación ocurrió durante la madrugada del sábado 17 de octubre en un conjunto residencial. Vanessa habría escuchado los gritos de una vecina que presuntamente estaba siendo agredida por su pareja sentimental. Decidió acercarse para intentar auxiliarla, pero cuando llegó a la vivienda, un hombre la atacó con un arma cortopunzante en el cuello, provocándole lesiones de gravedad.
La mujer fue trasladada a un centro asistencial, donde recibió atención médica especializada. Durante dos días, sus familiares estuvieron pendientes de su evolución. Finalmente, el lunes 19 de octubre se confirmó su fallecimiento. La Fiscalía General de la Nación adelanta las actuaciones correspondientes para esclarecer lo ocurrido y establecer la responsabilidad del hombre señalado.
La noticia ha generado nuevos cuestionamientos sobre las circunstancias de la agresión y la respuesta de las autoridades, especialmente porque, según la denuncia de sus familiares, el hombre señalado como responsable logró abandonar el lugar de los hechos. El abogado Felipe Serpa Granados, quien ha acompañado a la familia, entregó declaraciones sobre las dificultades que han enfrentado para obtener una respuesta judicial. La Secretaría de la Mujer rechazó el asesinato y pidió que se localice al presunto agresor. La familia exige justicia y pide que el caso no quede en la impunidad.