El retén que destapó el horror: exmilitar llevaba los cuerpos de su esposa e hija en el carro

Compartir

Donis David Fonseca, un exmilitar de 44 años, intentó evadir un retén de la Policía de Tránsito en la vía Bogotá-Villavicencio. Aceleró. Emprendió la huida. Los uniformados iniciaron la persecución y lograron cerrarle el paso en el kilómetro 17+400, a la altura de Chipaque. Cuando revisaron el vehículo, encontraron algo que estremeció a todos: los cuerpos sin vida de Keila Fernández Ortiz y su hija Luciana, oriundas de Conejo, La Guajira.

Lo que reveló la investigación. Eran su esposa y su hija. Y llevaban tres días en ese carro. Según las primeras investigaciones, los homicidios habrían ocurrido el 7 de septiembre en la localidad de Usme, en Bogotá. Después, el hombre habría trasladado los cuerpos hasta La Dorada, Caldas. Luego regresó y tomó la vía al Llano. Paseó a su familia muerta por varias ciudades. Keila habría muerto por heridas de arma de fuego. Luciana, por asfixia mecánica.

El giro que lo cambió todo. Lo que parecía un simple procedimiento de control terminó destapando una escena de horror. Si el conductor no hubiera intentado escapar, probablemente los cuerpos no habrían sido descubiertos en ese momento. El vehículo fue inspeccionado en inmediaciones del kilómetro 17+400, donde fue necesario cerrar temporalmente la carretera. La investigación quedó en manos de la Fiscalía, que deberá establecer qué ocurrió con Keila y Luciana, qué motivó los homicidios y cuál era el destino final de los cuerpos.

Leer más

Más noticias