La niña vendía frutas en San Judas, al sur de Cali. Un hombre del sector se le acercó. Le ofreció dinero. La engañó. Y la llevó hasta su casa. Allí, según la denuncia de un familiar, abusó sexualmente de ella. Pero eso no fue todo. También grababa los encuentros. Y al parecer, comercializaba el material. El caso es aberrante. Y conmocionó al barrio.
El modus operandi. La investigación duró más de un año. Las autoridades establecieron que el hombre, identificado como Meneses, condicionaba la entrega de dinero a que la menor empezara a darle la mano, abrazarlo y dejarse tocar el cuerpo. Luego vino el abuso. Y después, las amenazas. Le decía que si no accedía a sus requerimientos, avisaría al colegio o a su madre. Que a él no le harían nada porque era viejo. Que a ella sí se la llevaría el ICBF. “El señor Meneses condicionó la entrega de dinero a que la menor empezara a dar la mano, abrazarlo y dejarse tocar”, señalaron las autoridades.
La captura y la investigación. La captura se produjo en el mismo barrio donde, hace algunos años, fue asesinada Michelle Dayana, un caso que conmocionó al país. El hombre ya está tras las rejas. Pero la investigación continúa. Las autoridades buscan establecer si hubo más víctimas y si el material sexual fue comercializado. La Policía Metropolitana de Cali no ha revelado más detalles sobre el caso. La denuncia de un familiar fue clave para detener a este depredador. Y el proceso sigue abierto para determinar todas las responsabilidades.