Agentes de tránsito detuvieron una ambulancia en el sector de Pance, en Cali. Parecía atender una emergencia. Pero al inspeccionarla, descubrieron que los pasajeros no eran pacientes. Era una familia completa que iba de paseo. Ocho personas, entre ellas dos menores de edad. No había personal médico. No había urgencia. Solo un viaje familiar en un vehículo de emergencia.
El conductor iba ebrio. La sorpresa no terminó ahí. Al requerir al conductor, las autoridades notaron actitudes sospechosas. Le practicaron la prueba de alcoholemia. Y el resultado fue positivo: grado uno de embriaguez. El hombre no solo usó la ambulancia para llevar a su familia de paseo, con menores a bordo. También conducía bajo los efectos del alcohol.
Las sanciones. La Secretaría de Movilidad de Cali confirmó la inmovilización inmediata del vehículo. También la suspensión de la licencia del conductor. Y la imposición de las multas correspondientes contempladas en el Código Nacional de Tránsito. Un hecho insólito. Una ambulancia que debía salvar vidas. Terminó siendo el vehículo de un paseo familiar. Y su conductor, sancionado.